Miguel ya no espero medias siembras, medios días, medias lunas ni medios ojos.
Aquí el sol no sale a medias y tampoco hay sequías.
Yo no aguanto espinas ni mezquinos. Y en esta tierras ya no hay zorros que quieran trigos y cabellos dorados.
Tú solo alzas azadón y pico cada día, y te dejas veneno de víbora en el tazón.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario